Un poquito de Huasca

Hidalgo es uno de los Estados de nuestro país, que alberga una gran belleza natural, gastronómica y turística. 

Este fin de semana, con todas las medidas de prevención, salimos a dar la vuelta en búsqueda de un buen desayuno y un lugar que nos contara una historia. 

Fue Huasca nuestra elección ya que de ese lugar sabíamos que existía una leyenda de hadas y duendes, y pues nos lanzamos a ver de qué trataba.

Mi sorpresa fue que desde la carretera ya iba percibiendo esa energía que solo un Pueblo Mágico te regala. Los grandes cerros llenos de vegetación enmarcaron nuestro trayecto. 

Unos metros después de entrar al Municipio, nos encontramos con una de las maravillas del Estado y de la antigua cocina mexicana, su famosa ¡barbacoa de borrego! 

Horno de piedra

Los que son de buen comer como yo, se imaginarán que desde que vi el vapor saliendo por debajo de las pencas que recubrían esta vianda, sobre las brasas del horno de piedra y las tortillas hechas a mano, ya estaba disfrutando de uno de los mayores placeres de la vida.

Después de disfrutar de este manjar de la gastronomía mexicana, nos fuimos al centro de Huasca a caminar por las calles empedradas del que fuera denominado el primer Pueblo Mágico de nuestro querido México. Un pueblo pintoresco, sencillo, lleno de bellas Haciendas y que te atrapa desde el primer momento. 

Este lugar te recibe con botargas de duendes y duendinas, una extensa variedad de arte y artesanías y ese ambiente inigualable que te desconecta de la rutina y te reinicia la vida. 

Ahí puedes disfrutar de una variedad de comida si aun te queda espacio después del desayuno 😁 o una cerveza bien muerta para el calor. 

Unos metros más adelante del centro se encuentra su famoso Museo de los duendes en donde los guías te cuentan su historia y te muestran evidencias de que estos pequeños seres son más que una leyenda, y ya sea que lo creas o no, es parte de una cultura que bien puedes disfrutar y sumergirte en la magia de la fantasía mientras recorres sus pasillos y lees las anécdotas que acompañan los crines que han sido recolectados como la más pura prueba de las travesuras de éstas criaturas. 

Museo de los duendes

En Huasca puedes encontrar otra de las maravillas de la naturaleza que es la unión de una laguna azul con la presa de San Antonio Regla de la que sobresale un chacuaco y una Torre de la Hacienda que da su nombre: la Hacienda de San Antonio Regla, y que se encuentra sumergida desde hace decenas de años. Puedes dar un recorrido en lancha para conocer su historia. ¡Seguro pronto me lanzo para contarles! 

Foto Luis Chávez

Después de pasar por la ex Hacienda de San Miguel Regla y la ex Hacienda de Santa Maria Regla, llegamos a los tradicionales Rompopes San Juan en donde encuentras variedad de sabores, mi preferido fue de crema irlandesa y el típico sabor vainilla. También encuentras deliciosas y picosas salsas de muchos sabores, cajetas, mermeladas, etc.

Prismas Basálticos

Finalmente, el lugar más enigmático de Huasca de Ocampo: Los Prismas Basálticos, uno de los lugares más visitados por turistas ya que sólo puedes ver estás formaciones en tres partes del mundo y México es por mucho, el lugar favorito para hacerlo. En este lugar contactas directamente con la naturaleza. La mejor época para hacerlo es cuando llueve pues disfrutas de la caída del agua en sus cascadas que te llevan a otro nivel de experiencia si te concentras en su sonido.

Yo cerré el recorrido con un delicioso pulque de piñón y con una recarga de energía que solo te la dan estas experiencias.

¡Amé Huasca!

¿Y tú, ya conoces?